sábado, 24 de octubre de 2009

El negocio del buceo y los submarinistas en Menorca



A priori podría parecer una vida idílica; uno puede dedicarse a su afición profesionalmente; trabajo-afición-diversión. Pero está claro que en el momento que aparece el factor obligación deja de ser una afición, y por supuesto diversión.
Hace unos años hubo un notorio incremento en la cantidad de centros de buceo de la isla, muchos de estos hoy por hoy han desaparecido, están meditándolo, o bien mediante un cartel de "En venta" parecen cambiar de propietarios y gestión con demasiada frecuencia.
Eso me hace reflexionar sobre el futuro de este negocio, y sobre todo del porqué de dicha situación; vaya por delante que esto es sólo la opinión de un observador, usuario y persona implicada directamente en el sector turístico. Ah! ¿que no lo sabían?, ¡pues sí! los centros de buceo se regulan por ley turística (... además de otros aspectos ...)
Muy de vez en cuando buceo con algún centro, y cada vez que lo hago reflexiono sobre esta situación; francamente sólo hay dos que me convenzan a nivel particular, ¡será que soy muy exigente o bien he tenido mala fortuna!
En Menorca esta práctica es cara, muy cara y en rara ocasión el usuario se siente satifecho por aquello que recibió con respecto al importe que pagó, a mi entender. Opino que ya quedó en el pasado la idea que es un deporte caro, y que el practicante es un individuo adinerado.
Esto no es culpa de los centros de buceo, sino de la legislación tan estricta cuyas obligaciones hacen encarecer los costes fijos del centro; sobre todo en lo que se refiere al patrón de la embarcación.
En España, por mi experiencia (y me puedo equivocar) entre los buceadores hay una onda pseudomilitar, semirrambesca que jamás he comprendido, esto me ha llevado en ocasiones a preguntarme las razones por las cúales mucha gente bucea. ¿Verdad que cuando véis un grupo de buzos, parece que están a punto de invadir Iraq o viajar a la luna?. En muchos de los países extranjeros en los que he buceado esta onda no existe, y el buceador deportivo no es visto como alguien que acomete una misión ultradifícil e irrealizable, sino que es una persona quién interesada por el fondo marino pasa un rato bajo el mar en un entorno prestado.
Pero hablando de los centros debo decir que no dejan de sorprenderme, lo poco simpáticos que son en general; quizá a estas alturas están cansados del trabajo cara al público, un factor con el que no habían contado en su idílica e inicial apreciación de este sector.
Un comentario de los monitores/instructores del tipo: ..."habéis visto esa cigarra, a la plancha esta de puta madre..."; en el país de la pandereta que vivimos es aceptable, pero este comentario con un barco lleno de buceadores del norte de europa te garantiza que has perdido los clientes. ¡Recordemos que para el monitor/instructor es lo que en realidad son!
¿Alguien se imagina una excursión en Doñana en la cual te explican recetas para comerte las crías de Flamenco?
Fondear junto a otra embarcación de submarinistas y poner a parir al centro prójimo puede parecer divertido, pero como cliente no tengo porqué estar al corriente de los desacuerdos que tú tengas con tu competencia, me hace dudar de tu seriedad y profesionalidad.
Pero lo mejor de todo es sin duda, la nula eficacia en convencerme para regresar a bucear, acaso no te interesa que gaste nuevamente dinero en tu negocio (he venido a bucear con o sin tí), me explico:
Una vez cumplida la inmersión está claro que uno paga y se va, tarde o temprano volverá a bucear, si soy de aquí te publicitaré, ¡o no!, en el caso de ser un visitante quiero ver más fondos y conocer otros puntos de interés porque es a lo que vine. Tío Espabila!.....y ¿que hace el monitor/instructor/propietario/gestor en este caso? se enciende un pitillo, se ducha y charla con los compadres que a efectos de negocio es lo mismo que hacer;¡Nada....o incluso peor!
El buceador desolado, recoge sus bártulos y busca una nueva zona para bucear pues en este centro no hizo migas con nadie. Lo más curioso es que esta actividad suele necesitar de toda una mañana para desarrollarse, pero son unos pocos pero precisos momentos en los que el centro tiene para ganarse al cliente.
Por estas y muchas otras razones es muy probable que el cierre de centros insulares continue, sin perder de vista que el buceo en Menorca es mediocre por lo general, y normalito tirando a bueno si se lo curran y llevan a la gente a puntos de inmersión buenos.
Esta es sólo la opinión del autor, que no hace referencia a ningún negocio en especial; sino que es una reflexión tras bucear con varios de ellos a lo largo del verano y deducir que estos quizás deberían considerar un nuevo planteamiento o cambio de enfoque de su actividad para prosperar en el eternamente cambiante sector turístico; si bien es cierto que algunos ya lo estan haciendo bien.

3 comentarios:

xoroi dijo...

Una reflexió molt interessant. Certament és la visió que en tenc jo dels centres de busseig, uns tios que passen per allà on volen amb les seves semirrígides, a tota pastilla, i carregat de guiris.
Algun dia m'agradaria provar-ho, però mai he trobat el moment ni cap oferta temptadora. Sempre veus al personal a l'entrada del local, carregant o descarregant botelles d'oxígen i amb poca cara receptiva.
Per cert, vas anar al Marroc fa temps, no? Necessit informació joangomez (arroba) menorcaweb.net.

Luis dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Luis dijo...

Com et podràs imaginar t'animaria a provar-ho, certament moltíssima gent comença bussejant de vacances, a destinacions més cridaneres i atractives que el seu entorn residencial, i de vegades més econòmiques. I el cas de Menorca no és diferent. La veritat q per mi són tant guiris uns de Albacete com uns de Taipei i curiosament els estrangers fan cada vegada menys ús dels centres de busseig, serà perque cada vegada n'hi ha menys visitants estrangers; i l'herència militar certament que hi és!
Gràcies per la visita....i haver-ho llegit!