miércoles, 15 de agosto de 2007

Queso Suizo



Debo reconocer que esta inmersión es una de mis favoritas, algunos no lo creen así. Si me preguntan les puedo decir que en mi opinión la inmersión se puede dividir en tres partes.

La primera en la cual uno parte de la zona rocosa, donde hay mucha vida entre las piedras, grandes anémonas con sus habitantes, continuando por el pequeño cañon de arena hasta llegar a la entrada. Por desgracia hace ya dos años que no veo chuchos allí, antes siempre había algunos, (¿los habremos espantado, o pero aún pescado
También hay podas, salmonetes, alguna que otra sepia y muy a menudo ermitaños con anémona. El interior de la cueva es otra inmersión, la cuál permite muchos recorridos diferentes: camarones, brótolas, corvinas, cabrachos, nudis y babosas, incluso con algo de suerte langostas y cigalas.
En general siempre he salido muy contento de esta parte de la inmersión, pero para ello es imprescindible no encontrar tráfico. Si, si, que cuando hay viento del sur se congregan allí la mayoría de centros de la isla....un desastre y una pena! (No olvidemos que el buceo es además un negocio, y la máquina de generar pasta no se debe detener)
La tercera y última parte de la inmersión, es la zona de la salida y donde uno comienza el regreso, yo suelo mantenerme a la derecha (parte norte) puesto que este recorrido a menor profundidad me ha dado más que satisfactorios resultados en cuanto a búsqueda de nudis y me permite plantearme la inmersión como una multinivel. Suelo pasar unos 15-20 minutos de regreso, llegando de nuevo a la zona de acceso nuevamente entretenida por la cantidad de crustáceos y macro-vida.
Y si esto no es suficiente para agradar a uno, pues también queda mencionar los impresionantes y variables juegos de luz en el interior de la cueva, las diversas opciones para siempre variar el recorrido gracias a todos sus accesos diferentes.